Es sencillo dejar huella en la arena
Pero el mar corre al instante y se la lleva.
Tal vez si pisáramos más lejos,
tal vez si pisáramos más fuerte,
tal vez si pisáramos más veces.
Tal vez si buscáramos una mejor superficie,
una imborrable planicie,
una que no sea amiga del mar,
que accidentalmente pisemos al pasar
y que ahí nuestra huella si se quiera quedar.

La huella más bella es aquella que se marca en el corazón y atraviesa un alma de manera única dejando así una de las más importantes huellas la que nunca el mar podrá borrar ☺️