El rey de pueblo coral.

Imagen de brgfx en Freepik

Había una vez un pueblo muy colorido en la costa del mar, el pueblo era feliz y querían mucho a su rey, el rey Valdivar, quien vivía en un castillo en medio del mar con un puente largo que lo conectaba a la costa. En ese castillo había un sótano oculto, debajo del mar, ahí se guardaba un secreto del rey, nadie sabía que era, ni siquiera los guardias, quienes debían cuidar que nadie entrara, pues solo podía hacerlo el rey. Había rumores sobre lo que podía haber en ese lugar, algunos decían que tenía un tesoro maldito, otros aseguraban que ahí vivía un mago que le daba vida eterna al rey y unos cuantos más decían que el rey se convertía en pez y salía al mar, pero nadie sabía la verdad.

El rey no tenía familia, era el último de sangre real y no había herederos conocidos, un día, mientras se dirigía al comedor real, el rey se tropezó en la escalera y se lastimó, esto no le provocó ningún daño, pero le hizo cuestionarse sobre quién sería el siguiente líder del pueblo cuando él no estuviera. Preocupado llamó a su consejero real y al general del reino, entre los tres tuvieron una junta donde el general propuso una expedición en búsqueda de sangre real, mientras que el consejero dio como propuesta el ceder el reino a otro rey vecino, dejándolo expandir su territorio pero a cambio de proteger al pueblo como uno más de los suyos, el rey sabía que la primer propuesta sería imposible, pues estaba seguro de que no quedaba nadie en su familia, mientras que la segunda le parecía rendición y entrega injusta de su pueblo, pues un rey no protegería simplemente de otras personas y, además, temía que incluso los fuera a tomar de esclavos. Finalmente, el rey decidió organizar una serie de eventos entre habitantes del pueblo para decidir quién sería el nuevo príncipe de pueblo coral y el futuro rey.

La noticia comenzó a propagarse rápidamente por todo el pueblo, las madres intentaban convencer a sus hijos de participar, los jóvenes entrenaban y se medían trajes para el evento, algunos llenos de materiales costosos y unos pocos algo más humildes, dependiendo del estatus de la familia y el oficio de los padres. Entre ellos estaba un joven llamado Brandon, él era un pastor muy querido por el pueblo, de familia humilde a la cuál quería mucho, sus padres hablaron con él sobre participar en el evento del rey, y sus vecinos de alrededor lo respaldaban, pero él no tenía una imagen suya sentado en un trono gobernando, le gustaba su habitación hogareña y estar con su familia, el problema era que la quería tanto que sentía que no participar sería decepcionar a todos, así que pensó en ir a buscar al rey y solicitarle espacio para participar, pero también deseaba que su petición no fuera a ser tomada en cuenta y deshacerse de esa preocupación.

Cuando llegó a las puertas del castillo se encontró con una fila de concursantes que querían inscribirse, conocía a la mayoría, pero había un chico que no parecía ser de ese lugar, quería acercarse a él para saludarlo y preguntarle quién era, pero vio como llegaba antes el consejero real a recibirlo, Brandon le preguntó a uno de los participantes si conocían la relación de aquel sujeto con el pueblo, ahí se enteró que ese tipo era habitante del reino vecino y el consejero real lo había traído para que concursara, eso explicaba el apoyo que parecía tener, el equipo caro y la zona exclusiva alejada del resto. Nunca había sido de su total confianza aquel consejero, así que Brandon se escurrió para espiar la conversación que tenían, ahí descubrió un peligroso plan del consejero, entregar el pueblo con el rey vecino, tomar un puesto de mayor importancia y robar lo que tuviera el rey en su sótano secreto.

Brandon no podía entregar a su pueblo, pero tampoco podía contar los planes del consejero, pues nadie le creería, así que finalmente se decidió a competir.

El día de la competencia llegó, los campos para concursar estaban repletos de gente, tanto local como visitantes que iban a disfrutar del evento. El rey estaba en el lugar principal para ver todo con claridad, una vez que estuvieron listos sonaron los tambores y las trompetas para dar aviso a la primer prueba, la cuál consistiría en una carrera. Los diez participantes se colocaron en la línea de salida, entre ellos Brandon y el tipo del otro pueblo, quienes estaban uno al lado del otro. Los gritos de la gente favorecían claramente a Brandon, esto molestó al consejero, se acercó a su invitado y le susurró algo al oído, en ese momento se escuchó un disparo, era el indicador del comienzo de la carrera. Todos los competidores arrancaron, pero algo movió el pie de Brandon, quien se tropezó y se quedó en el suelo, la gente se quedó en silencio y preocupada, pero Brandon se levantó, y sin importarle la distancia corrió lo más rápido que pudo, finalizando la carrera en tercer lugar, quedando en primer lugar el chico invasor.

Brandon no quiso discutir ni pelear, iba a seguir concursando intentando ganar el siguiente reto, para este segundo evento se iban a eliminar a los últimos cuatro competidores del concurso anterior, y consistiría en una batalla de equipos de tres contra tres, el equipo vencedor pasaría a la final, pero para la mala suerte de Brandon, su enemigo ahora iba a ser su compañero. Una vez divididos los equipos se les explicó el modo de juego, dos de los integrantes deberían tapar sus ojos mientras otro debía guiarlos para completar tareas en equipo, en el equipo de Brandon él era quien debía guiar, así que los equipos se prepararon y la partida comenzó, Brandon se puso a dar instrucciones a sus compañeros, uno de ellos le obedecía, pero el otro no, se trataba del foráneo, quien ignoraba a Brandon y hacía actividades por su cuenta, pero las hacía de una manera muy precisa, como si estuviera viendo. Brandon nuevamente no quiso quedarse a discutir y se puso a trabajar solo con su compañero que si lo obedecía. El tiempo se terminó y revisaron los resultados de ambos equipos, donde el equipo de Brandon ganó por una gran diferencia. Esta vez Brandon si encaró a ese tipo, pues eran un equipo y no había obedecido las indicaciones, pero además, Brandon sabía que durante todos los desafíos ese tipo había hecho trampa, en este evento al cambiarse la venda de los ojos por una más transparente, y en la carrera anterior al hacerlo tropezar al inicio, el sujeto lo amenazó prohibiéndole decir lo que sabía, o sufriría consecuencias graves. Brandon impotente se fue.

En el último evento, con solo tres competidores, el objetivo era atrapar a un escurridizo pez en un lago, por medio de redes y cañas de pescar. Los tres concursantes estaban en diferentes puntos sobre botes, un silbido sonó y comenzó el evento, todos los espectadores gritaban y apoyaban a su preferido, estaban a punto de conocer a su futuro Rey, Brandon parecía estar cerca de atrapar al pez, ya lo tenía enganchado a su caña, pero en una orilla, entre los espectadores, una niña se resbaló y cayó al agua, Brandon al darse cuenta quiso remar hacia donde estaba la niña, pero el bote no se movía, así que saltó al agua y nadó para rescatarla, el chico del otro pueblo saltó también al agua, pero éste lo hizo para subirse al bote de Brandon, tomar su caña y levantar al pez. Fue el ganador del concurso.

Finalmente se hizo la ceremonia de premiación, los tres finalistas estaban parados en línea frente al castillo, el rey le dio un trofeo al ganador, mientras todo el pueblo observaba triste y con miedo, no sabían lo que les esperaba con la entrega del reino. Enseguida llegó el consejero real con la corona del príncipe sobre un cojín, el rey la tomó y se acercó a los finalistas, el chico del otro pueblo estaba inclinando su cabeza para recibir la corona, pero el rey pidió en voz alta a Brandon que se hincara, el pueblo se quedó en silencio, el concursante foráneo y el consejero real estaban llenos de sorpresa y muy molestos, el rey colocó la corona en la cabeza de Brandon y todo el pueblo se volcó en gritos y felicitaciones para el nuevo príncipe. El consejero le reclamó al rey porque Brandon no había ganado el concurso, el rey respondió que el príncipe no se definiría por el ganador del concurso, si no por su forma de participar y enfrentar los desafíos, Brandon se había tropezado al inicio y aún así continuó haciendo su mejor esfuerzo, fue un líder en el segundo evento a pesar de que algunos no quisieron trabajar en equipo, y sobre todo, sobrepuso a un habitante de su pueblo por encima del concurso, esas eran las mejores cualidades que alguien podría tener para dirigir un pueblo, mientras que el ganador del concurso no demostró más que egoísmo y ser un tramposo.

Brandon se hizo príncipe, corrió al consejero real y encerró al concursante que lo había amenazado, pues no permitiría esas acciones, también pudo revisar el sótano real, donde no había más que informes sobre cada persona del pueblo; su trabajo, actos de caridad y las necesidades que tenían, también descubrió en su informe que el rey ya lo había elegido previamente como príncipe, pero el concurso fue una excelente confirmación de que no se había equivocado.

Fin.


Deja un comentario