Reptil (Parte 2)

El equipo estaba confundido y con un poco de miedo, estaban ante algo desconocido para la humanidad, pues entre sus investigaciones, e incluso la información clasificada y oculta a la ciudadanía no había nada parecido a eso, todos se observaban entre ellos, pero un silencio invadió el lugar, nadie quería decir nada por miedo a recibir una confirmación por parte de los demás, y es que, era algo que podría cambiar la forma de ver el mundo. El silencio estuvo acompañado de inexplicables y ligeras corrientes de aire, hasta que el ruido de un radio rompió ese tenso momento – ¿Están bien? – Preguntó Billy desde arriba asomándose por la orilla sosteniendo su radio – Si, estamos bien, hay información que debemos capturar, tardaremos un rato – Respondió Joaquín con un nudo en la garganta, el silencio volvió entre los cuatro compañeros que seguían abajo, aún les costaba hablar, hasta que Linda preguntó – Se trata de… ¿Una nueva inteligencia? – Todos volearon a ver a Joaquín – Eso parece, pero una civilización distinta a los pueblos de alrededor – Respondió de forma seria – Pues pudieron ser exploradores perdidos de otro lugar y estas son representaciones de sus creencias religiosas – Dijo Luis de forma optimista – No podemos hacer conclusiones tan precipitadas – Los demás apoyaron la idea, a pesar de que nadie parecía convencido, había un ambiente distinto a los anteriores descubrimientos , pero eran científicos y debían hacer todas las pruebas y las investigaciones posibles.

André había decidido llevarse a todos los lagartos a su casa para poderlos observar más de cerca y vigilarlos todo el día, pero para esto prefirió ponerlos en jaulas separadas, los llevó a su patio y a cada uno les dio un pequeño tiempo para salir de su encierro y caminar por los pastos, al final fue el turno del lagarto del pueblo Nabuhu, cuando André abrió la puerta de su la jaula el lagarto se quedó adentro, a diferencia de los demás quienes si habían salido a explorar, intrigado André puso la jaula de otro lagarto al lado y le abrió su puerta, pero esta vez no quiso salir, André tuvo la conclusión de que aquel lagarto daba indicaciones a los demás, y era tan inteligente que no respondía a los estímulos positivos al instante para así conseguir algo mejor, debido a esto, y recordando lo que había pasado en el laboratorio con la comida, André opto por no abrir las jaulas de todos al mismo tiempo, pues aunque quería hacerlo para seguir anotando su comportamiento, fuera del laboratorio era un poco peligroso.

Joaquín y su equipo seguían analizando aquel muro y todas las raras inscripciones que tenía, Dora encontró en el suelo lo que parecía ser un texto, no conocían el idioma, pero lo identificaban dentro de la rama del latín, tomaron fotografías de todos los espacios, buscaron fósiles cercanos o algo que les permitiera recrear lo más exacto posible la flora y fauna de aquel momento, en esa búsqueda tuvieron éxito, pues encontraros marcas incrustadas en las rocas y el suelo, además de muestras de los materiales del suelo para indagar sobre los años de antigüedad y los minerales que estuvieran presentes. Una vez recopiladas las muestras se prepararon para salir de ahí, pero mientras caminaban a la cuerda de rescate Louis se percató que una parte del suelo era más blanda a comparación de todo alrededor, todos querían regresar ya al campamento, pero Louis tenía la espina de investigar si había algo más, así que todos empezaron a subir mientras él escarbaba, estuvo un rato paleando sin encontrar nada, pero cuando perdía las esperanzas su pala chocó con algo duro – Es solo una piedra – Dijo Dora – Ya vámonos y deja eso, tenemos muy buenas muestras – Complementó Joaquín, Louis cuidadosamente intentó rodear y liberar aquel objeto – ¡Esperen! – Gritó de forma entusiasta – ¡Es un cofre! – Y siguió desenterrándolo – Ten mucho cuidado, no lo vayas a abrir aquí porque puede ser peligroso – Advirtió Joaquín – Ya sé, ya sé – Respondió Louis, después de tener todas sus muestras listas volvieron al campamento para empacar y regresar a la ciudad, pues sería más cómodo continuar allá las investigaciones.

André terminó su día, tenía solo una teoría sobre el liderazgo del lagarto, lo cual le causaba emoción por la posible inteligencia encontrada, aunque un poco de miedo por no conocer los límites de la misma, pero esa investigación la continuaría al día siguiente, fue a dormirse y dejó a todos los lagartos en la sala y enjaulados en hilera, además, les había puesto una cámara enfrente, no podían hacer nada sin que él se enterara.

A la mañana siguiente André se despertó, aún con lagañas en los ojos fue a la sala para revisar a sus animales, todo parecía normal, así que fue a la cocina por un plato de cereal, mientras desayunaba recordaba la forma en que guardó a los lagartos la noche anterior, y vino a su mente algo que lo hizo levantarse de golpe y correr hasta la sala ¡Estaban en jaulas diferentes! Los diferenciaba por su color, y el más amarillo, al cual había dejado en la jaula de la izquierda ahora estaba en la jaula del centro, no estaba muy seguro de que eso fuera cierto, pero ¡Tenía la cámara!  ¡Lo había grabado!

En su camino de regreso, el equipo de Joaquín intentaba hacer hipótesis, estaban muy emocionados por la investigación, Linda revisaba un libro intentando relacionar los textos que encontraron para poder descifrarlos – ¿Qué buscas? Las fotos están en las cámaras – Le preguntó Billy en tono de burla – Se me quedó una palabra grabada y es lo que intento encontrar – Dijo Linda al tiempo que marcaba un conjunto de silabas con su pluma, las cuales juntó para formar una primera palabra – ¿Bulutzu? –.


Deepsea city – Capitulo 1 “Alarmas”

Año 4020, hace 2000 años las condiciones del clima en el planeta tierra comenzaron a cambiar, empeoraron de forma alarmante hasta el punto en que era insostenible estar en contacto con el aire natural por mucho tiempo, algunos tenían filtros de aire para sus casas, otros tenían reservas de tanques de oxígeno para habitaciones selladas, pero eventualmente todo eso quedaba inservible o sin combustible. Unos pocos sobrevivieron gracias a su estilo de vida, buzos, exploradores marinos, nadadores, todas las personas que tenían facilidad para soportar presiones de agua y mantener la respiración, esas personas iniciaron aguantando la respiración de a poco bajo el agua, con el tiempo su capacidad aumentaba, la evolución y adaptación de sus generaciones los ayudó a filtrar el oxígeno directamente del agua, comían cosas crudas y no les afectaba lo salado del mar, aprendieron lengua de señas para comunicarse y se olvidaron del sentido auditivo, nunca más escucharon una canción o mantuvieron una plática. Hicieron su vida bajo el agua.

Justin era un chicho que vivía en Deepsea city, era cultivador de algas, al igual que más personas, había domesticado un animal marino, una tortuga llamada Louie, esta tortuga iba con él a todos lados, un día mientras repartían su cosecha en el mercado vio como unos cazadores se comunicaban y se preguntaban sobre la escases de animales, esto era bueno para él, pues vendería más producto, pero eso no quitaba que la situación era bastante extraña, y si continuaba así, se iba a convertir en un gran problema.

Un día, mientras preparaba la tierra para cultivar, se topó con un objeto duro que le impedía continuar, metió su mano entre la tierra y sacó ese estorbo, al levantarlo y analizarlo con claridad notó que eran los restos de un pez, lo hizo a un lado y siguió con su trabajo, pero cada que avanzaba se topaba con más y más restos de peces, como si hubiera sido un ataque masivo, esto lo alarmó un poco, juntó todos los restos que encontró y los llevó con los cazadores para mostrarles, pero mientras se dirigía a su casa vio como una multitud nadaba velozmente hacia él, todos parecían aterrados, como si estuvieran escapando de alguien, y efectivamente, así era, ya que atrás de ellos un enorme tiburón los perseguía, el tiburón alcanzó a una mujer y la tomó entre sus mandíbulas para después devorarla de un solo bocado.

Toda la gente se refugió en sus casas, pero la noticia del gran tiburón que rondaba el pueblo tardó en transmitirse, pues aún no tenían medios de comunicación desarrollados y nadie quería exponerse a estar por las calles avisando a las personas, solo podían enterarse los que veían a la enorme bestia rondando o cazándolos, algunos pescadores intentaban matarlo, pero sus armas y herramientas parecían no poder atravesar su gruesa piel.

Mientras tanto, Justin en su casa buscaba la forma de desviar la atención de aquel titan cazador, pero solo se le ocurría usar algún señuelo para llevarlo lejos, pensó que sería difícil conseguir algo tan grande para llevarlo, pero después se le ocurrió hacer carnada más pequeña para con ella ir por animales más chicos y que ellos desviaran después al tiburón, y eso hizo, recogió todas las algas que tenía y salió por la parte de atrás, nadando hasta llegar con un pequeño grupo de peces, a los cuales guio con esta carnada hacia el pueblo, quería encontrar al tiburón, pero antes de darse cuenta ya los estaba persiguiendo, Justin envuelto en pánico intentó nadar hacia el lado contrario del grupo de peces que había llevado como carnada, pero para su mala suerte, los peces lo seguían a él, y atrás de ellos el tiburón se acercaba de forma veloz, poco a poco atrapando algunos de los peces, Justin estaba cerca de ser devorado, pero su amiga Louie llegó nadando a toda velocidad y pudo sacarlo de esa situación, dejó a Justin debajo de un quiosco en el centro del pueblo y continuó nadando hacia la superficie con el tiburón aun persiguiéndola, la valiente tortuga se acercaba a la superficie, mientras Justin triste veía como esos podrían ser los últimos momentos de su amiga.

Louie se acercaba a la superficie, y con la velocidad que llevaba saltó y salió del agua, atrás de ella salió el tiburón igualmente proyectado. Ambos aterrizaron en un antiguo muelle, Louie alcanzó a superarlo y volvió a caer al agua, pero el tiburón se quedó atorado sobre el viejo soporte de madera, expuesto al aire, moviéndose desesperadamente de un lado a otro, abajo los espectadores esperaban que esa madera putrefacta aguantara un poco más, pero llegó un punto donde sucumbió ante el peso del enorme tiburón y se rompió, este cayó de vuelta al agua, pero se notaba bastante débil, la gente quería matarlo pero no había ninguna forma de atravesarlo o dañarlo. Finalmente decidieron atarlo y encadenarlo en ese mismo lugar, justo a tiempo para cuando el animal recobró sus fuerzas. Las personas que vivían cerca de la zona donde quedó el tiburón prefirieron desplazarse un poco más lejos, el pueblo creo una alarma comunitaria que consistía en comunicar a cada casa y área pública mediante cuerdas subterráneas que hacían girar reguiletes cuando había peligro y pusieron guardias a vigilar aquel monstruo y los alrededores del pueblo.


ANZ (Parte 2)

La policía llegó a la zona para acordonar y tomar las pruebas correspondientes, llevaron a Marcos y al profesor a una patrulla para interrogarlos, cada uno contó lo mismo, querían evitar el posible problema de una especie invasora y solo querían encontrar a Iván, quien además no había ido a la escuela ese día, la policía les creyó sus relatos, además el coronel de la policía conocía al profesor de hacía varios años atras, y él sabía que el profesor no era una persona problemática, todo coincidía, aunque era bastante extraño el comportamiento que describieron, así que los dejaron libres bajo supervisión mientras indagaban más sobre el problema y las señales en el cuerpo de Iván.

Ese día, en la morgue, los doctores analizaban el cuerpo de Iván en búsqueda de irregularidades, el doctor en mando, llamado Augusto, encontró anomalias en la sangre de Iván, parecidas a la sangre que vio en los cadáveres de dos hombres un día antes, de los cuáles aún conservaban sus cuerpos en otra bóveda.

A la mañana siguiente, Marcos llegó temprano a la escuela y fue a buscar al profesor Salazar a su laboratorio, esperaba encontrarlo más calmado para que ente los dos formaran una conclusión e investigación, pero el profesor creía que eso había sido solo un accidente y quería simplemente dejar pasar la muerte de Iván, él prefería que se enfocaran en su preocupación por la posibilidad de la especie invasora, y con la casa de Iván sin vigilancia, ahora podían al menos ir a buscar aquella ardilla.

Mientras tanto, en la morgue, Augusto y su equipo fueron a recoger los cuerpos de los hombres de la pelea, sobre ese caso, uno había muerto debido a un disparo en la cabeza, y el otro debido a una hemorragia, pero no sabían cómo habían pasado exactamente los hechos, aún así, ya iban a incinerarlos, pero cuando fueron a recogerlos solo encontraron un cuerpo, el que había recibido el disparo, el Doctor Augusto se molestó, pues creyó que les habían robado el cadáver, así que llamó al coronel por teléfono para denunciar el caso.

El profesor Salazar y Marcos estaban afuera de la casa de Iván, buscaban una forma de poder acceder a ella, pero no parecía haber nada que se los permitiera sin forzar la entrada, y esto no les convendría para las investigaciones policiales, finalmente prefirieron alejarse, pero al pasar en frente del auto de Iván notaron un olor extraño, el cuál provenía de la cajuela, la cuál pudieron abrir fácilmente, pues no servía muy bien el seguro. La ardilla tenía un olor insoportable a descomposición, así que la metieron en una bolsa, con la esperanza de que aún les pudiera servir para sus estudios.

En su camino de vuelta al laboratorio decidieron pasar por la morgue para preguntar sobre los avances del caso de Iván, pero cuando llegaron a la recepción no había nadie, se adentraron un poco buscando a algún trabajador, pero el lugar estaba desierto, era un pasillo largo y frío, en ese instante se escucharon ruidos hasta el fondo, y la silueta de un hombre corriendo hacia ellos, Marcos relacionó su forma de correr con la de Iván antes de lanzarse por él, y esto hizo que saliera corriendo, pero el profesor lo alcanzó a detener tomándolo del brazo, era solamente el doctor Augusto, con la cara horrorizada, aseguraba que se habían robado un cadáver, pero que este mismo se había aparecido y había atacado a sus compañeros, en ese momento el oficial llegó, escuchó lo platicado por el doctor Augusto y se adentró con su arma en la mano. Al llegar a la última bóveda encontró a un ser aparentemente humano devorando a alguien que llevaba vestimenta de doctor – ¡Levante las manos! ¡Queda arrestado! – Gritó el oficial, pero aquel hombre al verlo se levantó, tenía sangre escurriendo por su boca y órganos del otro cuerpo en sus manos, además los ojos rojos y la piel verdosa, y haciendo un grito horroroso corrió en contra del oficial, quien disparó el arma en el pecho de aquel hombre, una, dos, tres veces, pero esa persona seguía corriendo y no se detenía, hasta que el oficial dirigió su disparo a la cabeza, esto hizo que aquel atacante cayera fulminado en un segundo.


Reptil (Parte 1)

Joaquín era un arqueólogo, estaba en el proyecto más importante de su carrera, pues junto con su equipo habían encontrado ruinas abandonadas en medio de la jungla, en un lugar que nadie había estado, o al menos no hacía mucho tiempo atrás. Esas ruinas parecían pirámides con túneles extraños, llegar hasta ese lugar les había tomado días de caminar y acampar, y se guiaron gracias a extraños rastros y mitos que se escuchaban desde la aldea más cercana, la tribu Nabahu, aproximadamente a 5 días caminando desde esas ruinas. Mientras instalaban su campamento afirmaron su predicción, el lugar no tenía ningún tipo de conexión o señal que los ayudara a contactarse con el resto del mundo, pero no parecía ser un problema grande, pues tenían todo el equipo necesario para explorar, recabar datos, hacer pruebas y los análisis necesarios antes de regresar.

Mientras tanto, en la ciudad, el compañero del arqueólogo Joaquín, el científico André revisaba el comportamiento de un extraño lagarto que recogió en la visita que hicieron a la aldea Nabahu, antes de volver a la ciudad y de que Joaquín y el resto del equipo se adentraran a explorar. El lagarto parecía entender a la perfección los tiempos en que tendría atención por parte del científico y con qué objetivo, a pesar de nunca antes haber estado en un ambiente ni situación similar, esto era muy sorprendente, pues no había visto ningún animal tan inteligente incluso teniendo años de entrenamiento. Luego pensó en experimentar la socialización que tuviera con los reptiles de la zona, preparó una jaula con divisiones y colocó diferentes tipos de lagartos, incluyendo el inteligente que trajo.

Cuando el equipo de Joaquín terminó de instalarse y montar los artefactos comenzaron a trabajar, Billy midió la probabilidad del cambio del suelo en cuanto a temblores y deslizamientos de placas tectónicas, descubriendo que el lugar parecía estar muy bien conservado por varios años, Linda y Dora tomaron fotografías de todos los ángulos exteriores y las compararon con otras construcciones antiguas conocidas sin encontrar relación alguna, Louis preparó muestras de la tierra para saber qué minerales tenía y Mila preparaba lo necesario para que entraran a revisar una de esas pirámides. Su organización para explorarlas por el interior se dividía en Joaquín, Linda y Louis entrando, mientras que Billy, Dora y Mila iban a quedarse afuera frente a las pantallas para observar las cámaras, tomar datos y asistir en el trayecto, traían radios y cámaras integradas al uniforme que se comunicaban por frecuencias cortas. Ya estando listos, se adentraron.

En el laboratorio, André estaba listo para reunir a los lagartos en su jaula especial, era un hexágono con divisiones que formaban triángulos para los lagartos y tenía techo de cristal, dejó a cada uno en una esquina y los observó, todos parecían ignorarse, decidió alimentarlos y observó algo interesante, el lagarto de Nabahu no comía, después sus compañeros más cercanos dejaron de hacerlo, hasta que ninguno lo hacía, André vio raro todo eso, como si empezaran a planear algo, les puso más comida y seguían ignorándola, les agregó de otra diferente hasta que cada uno tenía bastante comida, en ese momento todos juntos empezaron a comer, todo parecía apuntar a que era un plan entre ellos para obtener más comida, pero sería demasiado para los registros sobre la inteligencia de esos animales. Al final del día André cansado se fue a su casa.

En la pirámide de la jungla, el equipo de Joaquín estaba ingresando por un túnel, todo estaba cubierto por polvo y telarañas, el lugar se encontraba totalmente oscuro, iluminado únicamente por las lámparas del equipo, y esto dificultaba mucho el avance, debían concentrarse muy bien para poder observar a larga distancia y asegurarse de no estar invadiendo la guarida de algún animal, pero también debían ser cuidadosos por dónde pisaban, pues no conocían las condiciones ni la fortaleza de la estructura, así llegaron al final de lo que parecía ser solo un pasillo recto, esto no tenía sentido, simplemente no tenía función, así que se pusieron a buscar algo más, Linda apuntó su luz hacia el techo y encontró un dibujo manchado e incompleto que asemejaba un humano, quien seguramente sería el ente supremo de aquella civilización, y debajo de ese dibujo estaba un texto, que a diferencia del dibujo, se encontraba en perfecto estado, Luis leyó ese texto en voz alta y al terminar de leer el lugar comenzó a temblar, Billy, Dora y Mila perdían el video de las cámaras para después quedar incomunicados, Joaquín y el resto del equipo corrieron hacia la salida, pero el suelo se abrió y cayeron a una cueva.

Al día siguiente André llegó al laboratorio, fue directo a la jaula hexagonal para observar a los lagartos, pero no estaban, los barrotes que dividían a los lagartos estaban abiertos y el techo tenía un agujero perfecto, aquello no tenía explicación, apresuradamente salió del laboratorio y se dirigió a la sala de seguridad para revisar las cámaras, pero al ir corriendo por el pasillo se topó con aquellos lagartos, se frenó y lentamente caminó hacia atrás dándose la vuelta, al quedar de espaldas se disponía a correr, pero una voz lo detuvo, le advertía sobre el problema que enfrentarían los humanos por el despertar de “Bulutzu”. André lleno de miedo, pero con valentía, regresó al laboratorio, tomó la primera jaula que encontró y regresó corriendo a donde estaban los lagartos para encerrarlos, ellos parecían normales y André se cuestionó el estar loco.

Después de caer en la cueva, el equipo de expedición se levantó aturdido, intentando inútilmente encender sus lámparas, no podían ver nada y estaban atrapados, en ese momento los llamaron, eran sus compañeros que los observaban desde arriba, llevaban una cuerda enorme y lámparas, aseguraron el extremo de una cuerda y Dora bajó con más linternas, cuando tuvieron nuevamente luz pudieron observar a su costado toda una pared con escrituras y jeroglíficos, parecía el ser que estaba en el techo, pero ahora lo veían completo, y su cabeza no era la de un humano, si no la de un lagarto.


ANZ (Parte 1)

Marcos era un joven estudiante de la universidad, se preparaba para ser biólogo, aunque por las tardes hacia servicio a su comunidad como vigilante voluntario, había recibido ya algunas propuestas de trabajo oficiales por parte de la policía local, pero él las declinaba siempre, pues prefería esperar para poder enfocarse en la biología que había sido un campo muy atractivo para él desde que era niño.

Un día, de camino a la escuela, Marcos encontró una ardilla lastimada y desangrándose, creyó que podría llevársela a la escuela y revisarla ahí, la envolvió en su suéter y se la llevó. Cuando llegó le comentó lo que le pasó al profesor Salazar y le mostró la ardilla, se veía bastante mal, pero se fueron al laboratorio a intentar reanimarla y estudiarla, mientras ellos hablaban, Iván los escuchaba detrás de los casilleros, era un estudiante muy poco querido por la mayoría, pues solía aprovecharse de todos y amedrentarlos para divertirse, en esta ocasión pensó en hacerle una broma a Marcos y robarle esa ardilla, así que se fue a escondidas pegado a la pared con su mano por delante, sin darse cuenta de un clavo que estaba salido al cuál se aproximaba y como era de esperarse, al pasar por ahí se cortó la mano, se aguantó el dolor y gritó maldiciones en su cabeza, intentó calmar el sangrado con papel que traía en su bolsa y siguió caminando detrás de Marcos y el profesor.

Una vez dentro del laboratorio Marcos dejó la ardilla sobre la mesa, se pusieron guantes de protección y buscaron heridas que pudiera tener la ardilla y notaron que no tenía la cola completa, posiblemente había sido atacada por algún animal, pero para el profesor no tenía ningún daño que pudiera ser provocado por algún animal local como gatos, perros, águilas o incluso serpientes, y a pesar de hacer su mejor esfuerzo, no pudieron rescatar a esa ardilla que murió poco tiempo después. Confundidos por la situación y preocupados por la posible existencia de alguna especie invasora decidieron dejar al animal ahí para retomar sus actividades escolares y revisarlo más tarde, mientras Iván pacientemente veía la situación y esperaba escondido detrás de unos estantes.

Marcos y el profesor Salazar estaban cerrando el laboratorio al tiempo que hablaban de posibles créditos extras para Marcos por su probable descubrimiento de especies invasoras y la importancia de detener a tiempo ese problema, adentro del laboratorio Iván se enojaba al escuchar las felicitaciones y pensar en la popularidad que Marcos ganaría ante esa situación, cosa que él no iba a permitir, antes se robaría esa ardilla y sería él quien tendría el crédito. Invadido por la adrenalina y el pensar en su futura fama no se preocupó por proteger la herida de su mano y tomó a la ardilla directamente de la cola, después se escapó por una de las ventanas que quedaban frente al estacionamiento, guardó la ardilla en el maletero de su auto, se envolvió la mano con una venda que traía y volvió a clases.

Al sonar la campana que indicaba el término de las labores, Marcos recibió un mensaje, lo necesitaban como apoyo en un evento del pueblo, y la persona que debía ocuparse de ese puesto no podría ir pues se había enfermado, Marcos le platicó la situación al profesor Salazar y acordaron que el profesor revisaría al animal antes de que entrara en estado de descomposición, al día siguiente se reunirían para hablar sobre ese análisis. Por otro lado, Iván ya había llegado a su casa, se sentía algo débil y se le olvidó por completo que tenía una ardilla muerta en el maletero, se preparó un sándwich y después se metió a bañar, esperando que eso lo ayudara, cuando salió de bañarse empezó a sentir dolor en su mano donde se había cortado, aunque no era un dolor muy fuerte, enseguida el dolor desapareció pero ya no podía manejarla, era como si no le respondiera, además, un dolor de cabeza se sumó a su malestar, fastidiado por el día y cansado creyó que lo mejor sería tomar una siesta.

Esa tarde, Marcos estaba en su evento, revisando a su alrededor, en el cielo, sobre los árboles, arrastrándose en el campo, buscando algún animal que no perteneciera a ese ecosistema, en ese momento recibió una llamada del profesor Salazar, ya no estaba la ardilla en el laboratorio. Esa era una situación inquietante, ¿Quién se la podría haber llevado? La robaron, la tiraron o incluso algún animal carroñero que haya entrado, en este momento no podía haber descartes a ninguna propuesta. Marcos estaba por irse a buscar la ardilla con el profesor, pero llegó el comisario, lo necesitaba para aislar y acordonar un escenario donde había sucedido un crimen, dos hombres habían muerto en una pelea. Marcos se acercó para ver los cuerpos, y las marcas le resultaban parecidas a las que tenía la ardilla, no pudo observar más, pues lo alejaron, y los encargados de la situación tomaron las pruebas necesarias y recogieron los cuerpos.

Al día siguiente Marcos llegó a la escuela, fue a la oficina del profesor y le platicó lo que había pasado en el evento y de las marcas que tenían esas personas, por otro lado el profesor le mostró una pista de lo que había encontrado, parecían ser gotas de sangre, había muy pocas y con bastante espacio entre ellas, era un rastro difícil de ver, pero las gotas llegaban a la ventana, ambos salieron y notaron continuidad de ese rastro con dirección al estacionamiento, lo siguieron y los condujo hasta el lugar donde Iván solía estacionar su carro, Marcos recordó que el día anterior él llevaba una venda en su mano ¡El era el culpable! Entonces optaron por esperarlo a que llegara a clases, pero en todo el día no se apareció por la escuela.

Al final del día Marcos y el profesor fueron a buscarlo a su casa, llamaron a la puerta sin respuesta alguna, era extraño, pues su auto estaba estacionado afuera, creyeron que él ya los había visto y se estaba escondiendo, no podían entrar a la fuerza, y tampoco era delito robar una ardilla, se fueron a las ventanas traseras de la casa para no levantar sospechas con los vecinos, al menos iban a intentar encontrar a Iván. Marcos se subió a un árbol que estaba en el patio, el cual tenía una rama cerca a la ventana del cuarto de Iván, al llegar ahí se asomó al interior, ahí estaba Iván, de espaldas, parecía tambalearse y miraba la puerta, Marcos lo llamó, pero Iván no lo escuchaba, el profesor, quien se había quedado abajo lanzó una piedra a la ventana para llamar su atención, al escuchar el golpe Iván se volteó, Marcos lo vio y se quedó pasmado.

Iván tenía la piel pálida, sus ojos eran muy rojos y llenos de alguna sustancia verde y por su boca escurría sangre. Al mirar a Marcos en el árbol, Iván se apresuró hacia la ventana, iba con tanto impulso que se estrelló con el vidrio y lo rompió, cayéndose de cabeza hacia el patio, el profesor se asustó con la caída y llamó a Marcos para que se bajara y ayudaran a Iván, pero Marcos no reaccionaba. El profesor intentó girar a Iván para dejarlo boca arriba, pero al hacerlo vio el estado en el que se encontraba, tenía la cara destrozada por el golpe y los vidrios clavados, debido al susto se desmayó.

Cuando Marcos reaccionó se bajó del árbol para ayudar al profesor, éste sentía culpa por lo que le había pasado a Iván, la caída lo había matado, pero Marcos insistía en que él ya tenía algo desde antes, pues el estado que tenía previo a lanzarse no era normal, para la mala suerte de ambos, solo Marcos vio a Iván antes de que se lanzara, el profesor no dejaba de sentir culpa y de ignorar el estado del cuál Marcos le hablaba, y éste no podía explicar lo que Iván tenía, ni trabajar con su poca experiencia en ese campo en base a lo que vio.